POR
JORGE HUERTA ESTRADA / informatepr.com
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El
Pezma es un helecho del que toma su nombre el santuario natural
lozalizado en la margen derecha del río Alcececa, el
municipio de Tlapacoyan
(Foto: Jorge Huerta E.)
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Que
el estado de Veracruz sólo promete sol y playa es un mito que ha
roto la zona que conforman los municipios de Tlapacoyan, Martínez
de la Torre y Atzalan. Ya que de manera natural está constituido
por un corredor que promete cultura, aventura y ecoturismo.
Los descensos del río Filobobos comenzaron a despertar el interés
de amantes de los deportes extremos, de tal manera que el Rafting
se ha mantenido como una de las prácticas deportivas por excelencia.
Con la llegada de deportistas extranjeros y del país, empresarios
del estado de Puebla y el Distrito Federal fincaron sus negocios
basados en estas actividades.
TIERRA DE HELECHOS
Uno de los lugares singulares por sus atractivos naturales y constitución
física es el llamado santuario “El Pezma”, que toma nombre de una
especie de helecho, que según su propietario Enrique López Duplan,
es un vegetal que ha sobrevivido desde épocas prehistóricas, es
decir, que sigue tal cuál sin que la evolución lo haya mutado o
extinguido.
Desde la entrada se experimenta un cambio radical: La vegetación
envuelve el camino; la humedad proveniente de los manantiales que
bajan de la montaña se vuelve evidente; es como si atravesáramos
un túnel, para instalarnos dentro de un lugar remoto en distancia
y tiempo.
Su ubicación en una cañada conformada entre dos altas montañas,
lo sitúan como un lugar húmedo en el cual corre un río angosto que
por momentos se vuelve caudaloso, lleno de rocas gigantes erosionadas
por la corriente eterna de agua cristalina, proveniente de los manantiales
que alimentan el cuerpo de agua.
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Flora y fauna diversa se encuentra en "El Pezma".
La imagen de una mariposa con camuflaje simulando hojas secasde
una rama
(Foto: Jorge Huerta E.)
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En
la margen derecha del río se han construido albercas que asemejan
piedras labradas por el paso del agua. La concepción es conserva
la armonía, para no introducir un cuerpo extraño dentro de una reserva
ecológica.
También existen cabañas hechas de tarro, y chozas para disfrutar
de la refrescante brisa que proporciona el choque de la corriente
acuífera contra las rocas.
“El Pezma” es un lugar de descanso sinigual, algo parecido a una
selva tropical, con exuberante naturaleza y rarezas de la fauna
silvestre, pero con la seguridad para el paseo en familia.
Las veredas construidas sobre las laderas nos invitan a caminar
por los terrenos irregulares pero accesibles, hasta llegar a la
caída de agua que nos despierta los soñolientos sentidos.
La tirolesa de 200 metros es un reto para los visitantes que gustan
de la adrenalina. También hay un área de futbol playero y volibol.
La cabalgata a través de las plantas es una experiencia excitante,
pues no existe campo abierto, sino que ésta se desarrolla por empinados
senderos.
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Senderismo
(Foto: Jorge Huerta E.)
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¿CULTURA
TOTONACA?
Enrique
López, propietario de “El Pezma”, asegura que una piedra labrada
ubicada en el lugar, con un personaje presuntamente prehispánico,
era un santuario totonaca, sin embargo los estudiosos de los vestigios
prehispánicos encontrados cerca de los ríos Alseseca y Bobos, (que
alimentan al conocido río Filobobos) afirman que las zonas arqueológicas
de “El Cuagilote” y “Vega de la Peña”, son una mezcla de las culturas
Azteca, Totonaca y Maya, ya que presentan rasgos arquitectónicos
con estas características.
La zona de Tlapacoyan y Atzalan fueron en un pasado, paso obligado
para el intercambio comercial de las distintas civilizaciones de
mesoamérica, razón por la cual los antropólogos e historiadores
aún no determinan con exactitud a que cultura pertenecieron, algo
que lo vuelve más enigmático.
El santuario se localiza a unos 15 minutos de la cabecera municipal
de Tlapacoyan, en la zona norte del estado de Veracruz, en la vía
hacia el municipio de Atzalan, pasando el puente “Tomata”. De la
ciudad de Poza Rica existe una vía corta que va del puente del remolino
para salir a María de Alatorre, sin embargo esta carretera no se
encuentra en buenas condiciones para el tráfico de vehículos pequeños.
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