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HEMISFERIO CENTRAL
En primera persona del plural
POR ALEJANDRO HERNÁNDEZ LÓPEZ
En Veracruz, el reloj de la década camina. Arraigo e identidad, derechos y libertades, no podemos ser molestados en nuestra persona, disfrutamos del libre transito, somos mexicanos. Nosotros, ustedes, ellos, yo, el otro yo, el otro nosotros de nosotros y todos gozamos libertad de expresión.
Somos los hombres y mujeres de maíz, sabemos de la tuna del conejo, del ruido del tambor, la serpiente emplumada, el águila y el nopal, el árbol de la noche triste, de una vasta colonia, los sentimientos de la nación, la libertad y la revolución.
A lo largo y ancho, todo es México. Todos somos México y su historia nos pertenece, somos la suma de ti y otros más, la primera persona del plural, las voces que dan color a la tierra y sentido a las palabras, la realidad a los hechos, la vida diaria, las metas a los sueños y el futuro de un país pluricultural y multicultural.
En tiempos como estos, ya no sirven los nacionalismos. Es necesario buscar un nuevo vocabulario para describir la historia que heredamos. Ahora que ciertos aires se respiran festivos, en este momento que la celebración acaba de empezar, ahora que se perfila un tiempo histórico.
Proyectar un horizonte diferente para este país empieza por una buena crítica social del presente capaz de reconstruir la memoria histórica de México. Tal vez ya no necesitemos imaginar, debemos hacer todo lo posible para incitar un cambio en esa dirección.
Ahora comprendemos porque podemos hablar dos o más idiomas, tener dos o más nacionalidades y no necesariamente estar en conflicto ni con nosotros mismos ni con otros, menos con nuestras raíces.
Ahora sabemos que cambios sin precedentes han ocurrido en el mundo, han desaparecido fronteras importantes y de inmediato se crearon otras. Todo en los últimos años.
Ahora que el reloj de la década camina y se encuentra próxima la Conmemoración del Bicentenario del Inicio del Movimiento de Independencia Nacional y del Centenario del Inicio de La Revolución Mexicana, en Veracruz y todo México tenemos la oportunidad para participar en el debate, defender el multiculturalismo para instaurar la democracia cultural, para crear el mapa de México para el año 2010.
Luego -entonces- la conciencia colectiva surge de la necesidad de reajustar nuestras instituciones y políticas nacionales a la nueva realidad social, cultural, económica, histórica, queremos formar parte de una sociedad que realmente nos incluya a todos, nuestra cultura contemporánea ya refleja esta búsqueda.
alejandro hernández lópez
Escritor y promotor cultural
Xalapa, Veracruz, México
hemisferiocentral@gmail.com
Para saber que pensamos de él.
POR ALEJANDRO HERNÁNDEZ LÓPEZ
Apenas se nos estaba olvidando que en Tecolutla, Veracruz, México, minutos antes de su gran discurso a favor de los que menos tienen, quedó como un pendejo al entregar casas/habitación sin baño. Presto, el cárdeno gobernador aclaró a nuestro pequeño presidente que esas eran las costumbres: "zurrar a suelo pelón y de plano no bañarse". (Figuras y figuraciones, en Veracruz).
Desde aquel día de absoluto ridículo para felipe en presencia de fidel, las cosas han cambiado. Felipe ya no es el mismo, ahora todos los días conforme intenta avanzar su recorrido se vuelve gris. Felipe sabe que ese color conduce al miedo y para evitarse cualquier susto, para verse mejor (imagen de político) y para saber que pensamos de él (encuestas de político).
En ese orden, nuestro católico y mexicano presidente se gasto un poco más de 226 millones de pesos. Gasto justificado bajo el concepto: "reforzamiento de la seguridad personal del presidente". (El miedo no anda en burro, pero los jumentos lo presienten)
Ahora felipe se asoma por la ventana grande, y manda a Mouriño (su primer espada, si esto fuera tauromaquia) para decir que "México no acepta que Estados Unidos haga evaluaciones unilaterales o condicione de otras maneras la ayuda para combatir al narcotráfico conocida como plan Mérida", así se expresó el chamaco Juan Camilo Repsol, secretario de Gobernación.
El chaparrito y enano presidente reforzó el mensaje: "mientras en México las drogas matan oficiales de policía (no por su uso, sino por su combate), en estados unidos nomás ponen loca a la gente al consumirse en exceso". Vaya presidente que tenemos, mostrarse más blando le resulta imposible a felipe.
Total que entre declaraciones de nosotros y los gringos, dimes, diretes, tú la traes y, hágase pendejo capitán, el incremento en "los varos" de la presidencia de la republica "se debe principalmente a la adquisición de equipo de seguridad nacional" para el EMP, así como para la compra de "vehículos para traslado de personas, materiales y equipo requerido en eventos oficiales para brindar la debida seguridad y logística al presidente".
Ahora de gira por el estado de Puebla, México, ocurrente como siempre, muestra su candidez: "México y Estados Unidos tienen casi la misma inflación", como preámbulo para solicitar al Banco de México una baja en sus tasas de interés de ahorro y crédito. "No te digo hernández", ni como ayudarlo por más lana que gasten en su imagen. No es posible una comparación de esa magnitud porque al extrapolar las economías existen serias diferencias en algunos aspectos económicos. Ni hablar, nuestro pelón y chaparro presidente muchas veces se mira, nos gusta y se defiende mejor callado.
alejandro hernández lópez
Escritor y promotor cultural
Xalapa, Veracruz, México
hemisferiocentral@gmail.com
"Nunca lo pudieron probar"
(Primera entrega)
POR ALEJANDRO HERNÁNDEZ LÓPEZ
"Zy No Kieres baler m´dre,
ezte dmngo adlnta
1 ora tu r´loj".
(encontrado en la calle)
Tal vez el libro y mi condición de escritor, además de mi pacifica actitud, fue lo que más desconcertó a esos dos agentes de transito. La historia ocurrió el viernes 2 de mayo, empezó en la calle y concluyó frente a dos peritos en las oficinas de la dirección de transito y vialidad del municipio de Xalapa, Veracruz, México.
Detuve mi vehiculo cuando circulaba a una moderada velocidad transitando por una empedrada calle, a un lado del tianguis que se ubica junto a la tienda de autoservicio con apellido de alcalde. Muy cerca del Museo de Antropología.
Digo que me detuve, por la insistencia de un motociclista, quien elevando la voz intermitentemente me solicitaba auxilio. En alto total, sorpresivamente, me grita: "intentaste matarme".
Reclamo una explicación.
Asegura que en varias ocasiones lo habría impactado por alcance. Oye -cálmate- intervengo, no imagines cosas, cómo: ¿qué te impacté arriba de esa motocicleta, y no te ocurrió nada? porque no te veo lesiones.
Y dices que te derribe, y tú bien aferrado te levantabas una y otra vez con todo y motocicleta. Vaya no pensé que fueras el clon de -kid acero- y tu moto indestructible, porque la motocicleta tampoco tiene daños.
Lo invité a mirar, para que notara que no existe una muestra en mi vehiculo de lo que estaba diciendo, ni mucho menos en su persona, ni en la motocicleta.
Se aproximó una patrulla con elementos de seguridad pública. El motociclista los recibe a gritos: "me intentó matar", señalándome.
Me interrogan.
Me preguntan: ¿Viene en estado de ebriedad?
Contesto, no señor, sólo tengo aliento a brandy.
Me identifico.
El agente de seguridad pública comenta: "en las acusaciones no hay daños". Ambos policías de la patrulla, me dicen: "cabrón es tu amigo, y se pelearon". No, respondo inmediatamente, ni lo conozco. Este pobre infeliz surgió de la nada.
Reclamo: sí fuera cierto lo que dice, yo estaría huyendo, y el cabrón estaría muerto o camino en una ambulancia y no rumbo a un hospital, sino a la muerte. El pobre mocoso no sabe ni lo que está protagonizando.
Me detuve, porque el cabrón me pidió ayuda, cerrándome el paso.
Asombrados, responden los elementos de seguridad pública: "no puedo detenerte, no hay daños, no hay muestra de que sea cierto lo que dices", le responde al motociclista, quien cae en una rabieta exigiendo una patrulla de transito. Y como lo que nunca sucede -más pronto que rápido- aparece una patrulla de transito, cuyos agentes me trasladan a sus oficinas, omitiendo ciertos detalles, que considero importantes:
No me pidieron identificarme.
No me pidieron documentos del vehiculo.
No revisaron los supuestos daños en ambas unidades.
No comprobaron daños en la persona del motociclista.
No conciliamos sobre que entendía el motociclista como daños y su reparación.
No pudieron los agentes de transito comprobar de que se trataba.
Nunca se identificó el motociclista.
Yo presentaba aliento a brandy.
Por no identificarse conmigo, pienso que el motociclista es un presunto hombre creado a partir de los desechos de otros seres humanos, pues sólo de esa forma se puede ser tan miserable, como para acusar/señalar a alguien de "intento de homicidio", y así, sin más desaparecer de la escena, sin exigir nada, ni siquiera mis incansables disculpas a pesar de lo inconsistente de sus argumentos sobre lo supuestamente ocurrido.
El motociclista seguía gritando: "me intentaste matar". Los agentes de tránsito determinan: "vayamos a las oficinas de la dirección de tránsito y vialidad del municipio de Xalapa".
Mi vehiculo lo conduce un agente de tránsito. Yo de manera pacifica y coherentemente explicando acepto -bajo su propio riesgo- que conduzca el automóvil de mi propiedad.
Ahí trepado -me acorde de los mandriles de circo-. Le hago algunas preguntas al agente/conductor, sus pobres respuestas denotan su escasa sensibilidad, el hartazgo por su trabajo, quizás su impotencia por ser agente de transito. También me doy cuenta de su pobre léxico, apenas adivina escasa palabras.
Mientras nos trasladamos no sabe cual es el delito y el por qué me lleva. Ni listo resultó siquiera para responderme: "porque conducir con aliento a brandy merece una sanción". Yo insito en una explicación. Le intento explicar, que las acusaciones del motociclista sobre mi persona y vehiculo no se demuestran.
Además le agrego: -el cabrón motociclista- no tiene cara de haber estado cerca de la muerte. Y yo no tengo la actitud de haber intentado matar a alguien, menos a un barato motociclista, un zoquete cuya escasa preparación profesional le permite sólo aspirar a usar una motocicleta para realizar su trabajo.
Le insito al agente de tránsito sobre la lógica incontrastable de que es mentira lo que sostiene el motociclista, mientras que acepto tener aliento a brandy. Con el tiempo transcurriendo llegamos a la dirección de transito y vialidad del municipio de Xalapa. Lo que respecta a mi persona, determinan retenerme.
Mientras que al motociclista lo dejan libre, pidiéndole que se retire. Me recibe alguien que aparentemente es médico, una mujer que me solicita mi nombre. Me mira, yo me aseguro y noto que al menos sí parece tener relación con la salud, pues sabe utilizar el alcoholímetro. Al instante que me hace la prueba, también me desplaza de la oficina/consultorio.
Que extraña actitud tiene el personaje que inicia esta historia. Mira que retirarse sin ser analizado ni médicamente ni psicológicamente, luego de sostener acusaciones serías que tienen que ver con sentir amenazada la vida, y retirarse así nomás. Sin explicar lo que ocurrió, como ocurrió y donde ocurrió, pero también sin recibir una explicación sobre su determinante papel de la acusación contra mí persona.
Me pregunto, cuales fueron los pensamientos de este muchachillo que arriba de su motocicleta se cree invencible, qué ganó con inventar esta fantástica historia dónde era derribado una y otra vez y él -audaz, fortachón y valiente- nuevamente se incorporaba, mientras que mi vehiculo se arrojaba sobre el ser del pobre motociclista, quien a pesar de todos mis intentos, evitó que acabara con él, con un mugroso motociclista.
Y como juego de pueblerina feria, sin más ni más, así como acabarse el tiempo en los carros chocones, al no poder matar a este motociclista me retiro a otra diversión... Pienso ahora en sus acusaciones sobre mi persona, y no creo que tenga alcances para conocer las palabras, su sentido, su efecto, pero sobre todo el efecto de palabras utilizadas como mentiras que pronunciadas a un grupo de agentes de transito, resultaron casi ciertas, nomás por el pequeño detalle de que nunca lo pudieron probar. Tal vez, el libro y mi condición de escritor fue lo que más les desconcertó, pero sobre todo mi coherencia y dominio de la realidad respecto de los hechos.
Todo ocurrió en el tiempo de la hora mágica del viernes 2 de mayo. Ese día y estas escenas me demuestran muy de cerca la miseria humana, el cinismo y la corrupción. Además de que desapareció mi billetera, una navaja multifunciones, creo que también comieron restos de sabrosa e inalcanzable comida para esa clase de animales.
Fue una lastima el hecho de revisar mi vehiculo y no haber leído algunos de los artículos de mi autoría publicados en revistas que traía conmigo en el asiento del copiloto, tampoco la entrevista que me realiza un periódico de xalapa. Los cuentos que integran el próximo libro y una muestra de la posible portada.
Sentado a un lado del par de peritos en la dirección de transito y vialidad del municipio de xalapa, el tiempo trascurriendo como sus rudas platicas. Ahora eran dos, ambos vestidos iguales, ambos el mismo corte de pelo, ambos tan parecidos, como si tuvieran la misma identidad.
De tantas palabras pronunciadas por mi persona que demostraban el conocimiento sobre mi realidad y mi aceptación de tener un fino aliento a brandy, además de los inexplicables motivos de mi traslado a sus oficinas, uno de ellos más gorila que el otro, al no comprender quizás el adecuado uso del recurso de mi lenguaje (a pesar de mi aliento a brandy añejado), se sintió menos, se hizo pequeño y se volvió agresivo, utilizando terror psicológico, gritaba, sin ser tan directo: "vamos a llevar al ministerio público a este
p-u-t-i-t-o… Vamos a meterle un susto al p-u-t-i-t-o, lo vamos a mandar al ministerio público". Ya para entonces, yo no contenía la risa que su retrograda bravura me inspiraba.
Quise acordarme de cosas chistosas para distraer sus palabras, para no dejarme amedrentar. Me imaginé en lo risible que debe ser el sueldo de un agente de la dirección de tránsito y vialidad del municipio de Xalapa, Veracruz, México, quien sin ningún miramiento, se atreve a pedirme una dadiva, mientras conduce mi automóvil. Pero más risa a mi interior causó su rostro al enojarse por mi negativa a darle un dinero, cualquiera que este fuera, si no fuera a cambio de lavar mi vehiculo y lustrarme el calzado.
alejandro hernández lópez
Escritor y promotor cultural
Xalapa, Veracruz, México
hemisferiocentral@gmail.com
"Señor político, deposite la tribuna en su lugar"
POR ALEJANDRO HERNÁNDEZ LÓPEZ
En México los ricos siguen ricos y los pobres siguen pobres. En este país ocurren cosas simultáneamente, pero no nos damos cuenta. Aquí, ambos presidentes (el imaginario y el que se imagina presidente) han asaltado
/ tomado / arrebatado / atado / secuestrado / la tribuna: el pequeño felipe, para tomar posesión en un cargo que le ha quedado grande como los zapatos a un payaso. Mientras, el peje, para mostrar no una propuesta clara, razonada y pensada, pero sí una férrea oposición a la reforma energética, a la privatización de PEMEX.
Ahora bien, en México los mexicanos, atiborrados como estamos de información ni cuenta nos damos que nuestra historia reciente corre en los laberintos de lo disperso.
No registramos que los medios de comunicación ofrecen -a nuestro noble saber y entender- una corta visión sobre la realidad que además presentan más cercana al chisme que a la información.
También hay formatos -como anécdotas aisladas- que en pocas ocasiones permiten aproximarnos a un panorama propicio para el análisis, la reflexión, al autentico debate nacional sobre la reforma energética.
Académicos, economistas, científicos sociales, profesores de primaria y muchos otros ciudadanos, opinan sobre el hecho aplicando creatividad: "nos andan dando gato por liebre". En la voz de Oscar Chávez, se canta: "Es el mismo atole, pero diferente el dedo",
¿Rescatar PEMEX, es un reto de realidad?
¿No permitirle beneficios a unos cuantos, es una necesidad?
¿Al ingresar capital privado en las operaciones de PEMEX, se marca ya su obligada privatización?
A todo esto -surgen hartas preguntas-, o bien, una clara y precisa: ¿Desde cuando tomaron la estafeta en el robo hormiga de petróleo y la obligada privatización de PEMEX, estos que ahora tienen intereses en el negocio de la Presidencia de la Republica?
Vayamos a la habitación de los recuerdos, a la reconstrucción de la memoria. Caminemos en retrospectiva de un tema cuya semejanza con la actual realidad está manoseada, por lo tanto, no es mera coincidencia. Ya lo tenían planeado felipe y su grupo de acólitos de ultraderecha.
La historia del enano felipe y su relación y gusto por el negro petróleo inicia en diciembre de 1997, cuando el ahora fascista presidente se desempeñaba como dirigente nacional del PAN. Él mismo alentó / ordenó / cotizó / pagó y publicó, en nombre del grupo parlamentario de Acción Nacional en el Senado de la Republica, en la LVII Legislatura, un desplegado que además de presumir al pan como paladín del bien social, exigía: "una patria ordenada y generosa, así como una vida mejor y más digna para todos". Su publicación fue en periódicos y revistas de circulación nacional y seria reputación.
El grupo político de acción nacional, integrado por títeres cuyos hilos felipe ya desde entonces tenía en la mano, se mostraba solidario con los mexicanos, pidiéndonos en voz alta: "Unamos nuestras voces para defender recursos vitales (PETRÓLEO) para el desarrollo del país".
En el desplegado publicado en 1997, se puede leer que "la historia se repite. México y Estados Unidos viven una nueva disputa territorial, silenciosa pero de gran envergadura. Hoy está en juego uno de los yacimientos petroleros más importantes del mundo, localizado en el Golfo de México y que pertenece a México en su mayor parte, de acuerdo con procedimientos internacionales de delimitación de fronteras".
Se argumenta -en el documento- que "la disputa formal había surgido 20 años atrás, cuando en 1978 los gobiernos de ambos países firmaron el Tratado de Limites Marítimos entre México y Estados Unidos. En ese año, el senado mexicano lo ratificó, pero no el senado norteamericano. En el Tratado se establecía el límite marítimo entre los dos países en ambos mares, Golfo de México y Océano Pacifico".
El por qué no ratificó el senado gringo el Tratado, los panistas responden: "porque la Zona Económica Exclusiva de México comenzaba a partir de cinco islas situadas a 100 millas al norte de la costa de Yucatán. Ellos pretendían que la Zona de México retrocediera hasta la Costa, porque así su zona exclusiva crecía para que el yacimiento quedara bajo la jurisdicción del gobierno norteamericano".
Las peticiones fueron claras: "mantener informada a la opinión pública de cualquier intento de los extranjeros de despojarnos de esa riqueza subyacente que, conforme a derecho internacional debería ser nuestra".
"El PAN pidió en el Senado que la Comisión de Relaciones Exteriores del mismo, solicitara al Presidente y que personalmente hiciera ese intercambio de notas, para que mostrara a los mexicanos y a los Estados Unidos la importancia que tiene este Tratado, y la actitud de México ante las negociaciones que deben seguir".
Estaban de acuerdo en ese momento que "la importancia radica en que, por fin, están fijados los límites territoriales y marítimos entre México y Estados Unidos. La actitud se refiere a que al firmar el acuerdo, se cumplen las bases de derecho internacional para que México pueda reivindicar, si acaso así le conviene, una superficie de altamar que está en el centro del Golfo.
En efecto, al trazarse las 200 millas de la Zona Económica Exclusiva entre ambos países queda casi en el centro del Golfo un área donde las Zonas Exclusivas no se tocan, no se empalman, sino que quedan bajo la jurisdicción de la Convención de Derechos del Mar de 1984, ratificada por México en ese mismo año y que no ha sido ratificada por los Estados Unidos.
Según esta Convención reconocida por la mayoría de las naciones del mundo, cuando en la Zona Económica haya una región de altamar, las naciones pueden reivindicar la exclusividad trazando una línea recta entre los extremos de la zona de altamar (…).
Durante estos últimos años las compañías norteamericanas estuvieron presionando a su Gobierno para que no firmara el Tratado a menos de que México aceptara la explotación común del yacimiento entre ambas naciones en términos que aún se desconocen…". En fin. ¿Cómo ven?
Ahora en 2008, felipe otra vez -en esta ocasión como pequeño presidente de México- se relaciona y muestra su pleno gusto por el negro petróleo, recordemos que también se medio desempeño como secretario de energía. Ahora en menos de 100 días quiere vender PEMEX y a nosotros nos quiere vender la oportunidad de "tener universidad en este país, nomás con el puro hecho de nacer mexicano…"; para ello, simplemente, se debe empezar a vender -claro por etapas-, o bien, como dijera él: "debemos permitir el ingreso de capital privado en las operaciones de PEMEX".
No consintamos que se cumplan las etapas para una obligada privatización de PEMEX. Ahora como acción nacional lo hizo en 1997: "Unamos nuestras voces para defender recursos vitales (PETRÓLEO) para el desarrollo del país".
Hoy cada mexicano al fondo de una carcajada (porque los payasos siempre las provocan) se está encontrando con su límite personal de tolerancia. Estoy seguro, que pronto dejaremos de estar fascinados como roedores en los ojos de una serpiente.
alejandro hernández lópez
Escritor y promotor cultural
Xalapa, Veracruz, México
hemisferiocentral@gmail.com
DALIA UNA DIPUTADA CON EFECTOS COLECTIVOS
POR ALEJANDRO HERNÁNDEZ LÓPEZ
Su primer encuentro fue con el arte, aunque tiempo después se dio cuenta que no era el formato que buscaba. Luego de una experiencia individual con la feminidad de su cuerpo, pasó a ser Diputada. Y entonces, llevó al debate su cuerpo, incluso, al debate nacional inspirado por todos y cada uno de los medios de comunicación de este ancho y largo país.
Tal parece que la pretensión es volver su cuerpo una metáfora y sostener el arrepentimiento como algo cuyo sentido ético no modifica las consecuencias de ciertos actos cometidos en el pasado. "Lo escrito, escrito está", dijo Pilatos, aunque se lavara las manos.
Ahora hartos de nosotros sabemos -hemos escuchado- de una tal prostituta de ficción -a la par que de una Diputada con efectos colectivos- que apareció en todas las pantallas, para colocarnos como un público que forma parte -en la realidad- de ese grupo social visto a manera de un eterno menor de edad, al cual se le puede engañar con un dulce, o bien, como en este caso, distraer con una barata historia de un "juguete caro para universitario".
Nació en los campos del arte, creció en la educación, vivió de la comunicación y ahora despacha desde una curul, ella es una Dalia, porque la otra, la mujer de su interior (claro como personaje ficticio), recientemente se llamó Maricruz. Tiene como pasatiempo el arte de ser teibolera, mientras que en su profesión se ocupada de "desestresar a los políticos de oposición".
Sorprende la sorpresa que hasta el momento existe una confusión similar al "mío, tuyo, suyo, de todos, de nadie, de unos y de varios", ya que no sabemos el origen de la distribución de escenas (y parece que tampoco sabemos, el porqué del fenómeno por derecho de réplica, la retroalimentación y sus consecuencias…).
Hasta el momento, sabemos algunas cosas, tales como que apenas en el año 2006, Dalia Diputada, no tenía en sus planes incursionar en la política y que por las escenas le pagaron mil pesos. También reconocemos que es mejor ver a Dalia, que al mugroso Bejarano. Y aún mejor, sus justificaciones son amplias y no lágrimas como las de Rosario, la mujer rota del prd, y de un montón de mujeres.
Dalia tiene trabajo a favor de las mujeres, porque Dalia Diputada no fue electa por un pueblo de mujeres enlutadas, ni en la noche, ni como una figura de ficción, simplemente, como una servidora, desde la política, para el pueblo (tema que por cierto, no es el caso, aunque debería serlo, hoy y siempre, porque primero que teibolera es Diputada, porque los sueños primero se sueñan y luego se viven).
Ahora bien con los signos de este debate / escenas de ficción / multimedia / medios / retroalimentación y morbo, nos queda claro -entonces- que alguien quiso (y lo logró) perturbar nuestros días y, por supuesto, los días de Dalia, así como a todos los medios de comunicación.
Dalia ahora es testimonio del mundo y de los hombres a través del efecto del video y los buenos trabajos del psicólogo de la filtración de escenas, "por el morbo se llega a todos los caminos".
Ahora como en los programas de televisión -interrumpimos estas letras- para extrapolar la historia con aquella donde los niños cantaban, las naranjas eran dulces, los limones partidos, doña blanca caminando entre sus pilares…
Me preguntó sí es posible la vida en rosa o debemos romper la piñata. Yo consideró que no hay nada más serio que el juego de niños. Por lo tanto, en este país, aunque también se la pasan jugando los políticos y la política son "de a mentiritas".
Aquí no hay una moral social represiva porque lo que nuestros ojos han visto y lo que Dalia ha mostrado, todo es ficción, todo nomás es para hablar, para armar una obra que retrata algunos aspectos de su vida, pero que dejan en claro su obra.
alejandro hernández lópez
Escritor y promotor cultural
Xalapa, Veracruz, México
hemisferiocentral@gmail.com
"Dicen que soy hombre malo, porque me siento muy mal…
Es que estoy asegurado, en el Seguro Social".
(Óscar Chávez/Los Morales)
UN AÑO DE SEIS POSIBLES
POR ALEJANDRO HERNÁNDEZ LÓPEZ
Es famoso, pero aún no tiene una obra tangible. Digamos tiene cierta fama artificial (propaganda por todos lados). Es de pequeño cuerpo, es político y enano mental. Aparece siempre con disfraz -según la agenda del día- supervisando personalmente los trabajos. Tiene el don que otorga el eco, su voz sopla y se repite innecesariamente: "México es suficientemente fuerte en economía y no hay riesgo de una crisis".
Defiende a Vicente Fox, lo llama honesto, pero no lo deslinda de su enriquecimiento (lógicamente, no legal sino inexplicable) "porque ningún loco come lumbre". Entonces queda claro, nuestro presidente "no está loco" y que "tampoco come lumbre". Ilustremente carece de firmeza para creer en la inocencia de Vicente.
Diminuto ha resultado su gobierno ante lo que dicen es resultado del calentamiento global, que sólo le resta asegurar que tienen el control de la situación en el Río Grijalva. Asociado al clima, también en su gobierno explotan ductos de PEMEX, decomisan harta droga e inauguran distribuidores viales. Otorgan presupuestos, recaudan dinero y proponen reformas, ocupan sus puestos, son políticos y limpian México.
Cuántas cosas han ocurrido y las que faltan en la recta final de este año y su conclusión. Se me ocurre pensar en el aguinaldo (del presidente y todos los políticos), pero particularmente en esa escasa percepción económica que -por instantes- ofrece bienestar a esta sociedad pobre, lacerada, resentida y débil espiritualmente.
Por instantes asocié este pensamiento con lo frágil que es todo en la vida. Qué frágil es la vida misma. Qué escaso el bienestar ahora con tanta irresponsabilidad que en un año ha desbordado el presidente felipe y su equipo al ofrecernos una pobre actuación y un espectáculo muy desagradable.
Ellos demuestran constantemente que ya en este país -a los políticos- ni siquiera la gente los elige. El mito ante los ojos de todos nosotros se ha convertido en aquello que queremos saber, mientras que la realidad parece que se nos presenta como aquello que nos rebasa. Parece que lo desatinado lo queremos entender como trauma, es decir, sólo hemos dejado atrás el pecado...
Hablemos del crimen y la delincuencia: han llegado a grados de violencia gratuita que en verdad nadie pensaba. Ya se rebasó el límite de un simple mal social para convertirse en otra cosa. Con todo lo ocurrido estamos gobernados por dos leyes. Una escrita, que nunca se cumple pero mantiene las apariencias de civilización y otra que permite que la gente sobreviva pero que remite, para fines prácticos, a una simple ley de la selva.
Hablemos del presidente y sus responsabilidades. Visto desde afuera, el trabajo de felipe parece un empleo de tiempo completo, que requiere de absoluta atención. Desde otro punto de vista, se trata de una forma particular de desocupación, sus resultados son un déficit de realidad.
Entre sus obligaciones profesionales se encuentra la de cargar niños llenos de mocos, ponerse jorongos, collares de flores, sombreros, gorras militares, de plano fingir que todo está bien, sin demostrar que la risa es obligatoria.
alejandro hernández lópez
Escritor y promotor cultural
Xalapa, Veracruz, México
hemisferiocentral@gmail.com
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