FALSO DEBATE PETROLERO

Por: Adolfo Cruz Mabarak *

Entre las grandes riquezas naturales con las que cuenta nuestro México, es el petróleo el recurso que mayor riqueza y discusiones polarizadores ha provocado dentro de los ámbitos político, económico, empresarial de nuestra vida nacional, ya que este recurso ha sido sostén de la economía desde principios del siglo pasado.

Existen diferentes posturas respecto a la vía por la cual Petróleos Mexicanos, empresa paraestatal desde 1938, año de la expropiación cardenista, pudiera ser más eficiente, moderna y dejará de ser principalmente productora de crudo para venta y beneficio de compradores extranjeros, quienes en base a recursos y tecnología realizan procesos petroquímicos que los hacen sacar el mejor provecho financiero a la actividad petrolera.

Un extremo de las opiniones a cerca del camino que debe tomar PEMEX está encabezado por el gobierno federal panista, quien pugna por que se aprueben ciertas reformas energéticas que abrirían las puertas a la inversión privada directa como vía para el fortalecimiento y desarrollo de esta industria, la cual ya contrata determinados servicios a empresas transnacionales, sin que estos representen plena inversión en la empresa. También gran parte del priísmo ha defendido esta postura, aunque esta tendencia era más clara cuando eran gobierno, ya que ahora como oposición, es más cómodo políticamente el defender a ultranza y sin argumentos sólidos una postura falsamente nacionalista en contra de la inversión privada en la empresa pública.

Uno de los principales argumentos de los defensores de esta postura es que diversos países, como la comunista y autoritariamente nacionalista China, haya ya abierto sus puertas a la inversión directa extranjera en ciertas áreas y regiones con hasta el momento probado éxito en la mayoría de esas áreas, aunque el caso chino no sea justo analizarlo solo desde ese ángulo.

El otro extremo de la discusión está encabezado por la izquierda, representada por el Partido de la Revolución Democrática y ahora cierto grupo de priístas, quienes argumentan que no hay necesidad de meter mano privada, y mucho menos extranjera, en nuestra empresa más importante. El virtual y único candidato perredista a la presidencia en 2006, Andrés Manuel López Obrador, plantea impulsar a PEMEX incrementando la inversión pública, falta demostrar como hará o de donde sacará recursos de un erario que depende de manera vital de la carga fiscal que se le aplica a la empresa, para cumplir promesas como la de construir 3 nuevas refinerías, declaración hecha este mes en tierras veracruzanas, propuesta que si bien es necesaria, requerirá de amplio diálogo y sobre todo consenso, que es lo más duro de lograr, entre los diferentes partidos, el gobierno en turno y, sobre todo, de los grandes intereses petroleros internacionales encabezados por Estados Unidos, como mayor beneficiario del atraso tecnológico mexicano, que no deja al país aprovechar de manera eficiente las ganancias que por venta de productos petroleros se llevan quienes cuentan con recursos para tratar el petróleo crudo.

Las discusiones acerca de las políticas públicas energéticas de México siguen atadas a los diferentes intereses y conflictos que existen entre los tres principales partidos políticos mexicanos (PRI, PAN, PRD) y el gobierno federal, haciendo todos ellos uso de un falso nacionalismo, sin atreverse a revelar los verdaderos intereses que ha contraído México a través de sus élites en el poder a lo largo de décadas, como lo muestra el actual gobierno federal foxista, el cual sigue la misma línea neoliberal comenzada en el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988), línea que tiene su raíz en los compromisos adquiridos por el gobierno mexicano con instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, gracias al fracaso del modelo de economía basada en lo desarrollo interno y en la sustitución de importaciones, que provocó una serie de crisis iniciadas durante el sexenio de Luís Echeverría (1970-1976), así como en los políticos tecnócratas que asaltaron al PRI en los ochentas y que fueron educados en la filosofía neoliberal del libre mercado en universidades como la de Chicago, Harvard o Yale, sin estos tomar en cuenta que para poder competir en ese libre mercado global, primero se necesita tener como principal prioridad de México el desarrollo educativo y tecnológico, lo cual es la única vía para poder ser capaces de implementar nuestra propia tecnología, para así, aprovechar de la mejor y más eficiente manera nuestros vastos recursos energéticos.

NOTA: Encontrándonos ya inmersos y sin posibilidades visibles de retorno dentro de la globalización y modernización informativa, los invito a checar la página http://www.canacintra.org.mx/quimico/al_pueblo_de_mexico.htm , en la cual encontrarán una voz crítica acerca de una de las aristas del atraso y estancamiento en el cual se encuentra nuestra industria petrolera. (22/Noviembre/05)


* Politólogo UANL
adolfocruz_mabarak@hotmail.com

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