ESPECULACIONES Y EXIGENCIAS FALLIDAS; A 33 MESES DEL ASESINATO DE RAÚL GIBB

- En el olvido la justicia pregonada en el estado de Veracruz

POR JORGE HUERTA ESTRADA

Fidel Herrera Beltrán y Raúl Gibb Guerrero once días antes del asesinato de éste, en una ceremonia en el palacio administrativo del ayuntamiento de Poza Rica
(Foto: Jorge Huerta E.)

El pasado 5 de enero se cumplieron 33 meses del asesinato del propietario del periódico “La opinión” de Poza Rica sin que autoridades estatales y federales hayan esclarecido el crimen.

La ira, indignación, frustración y sed de justicia ha disminuido en los círculos políticos así como al interior de la familia del finado, lluvia de declaraciones han precedido desde aquel fatídico 5 de abril de 2005… el gobernador del estado, el procurador de la republica, los secretarios de seguridad pública del estado; todos coincidieron en un principio que el crimen sería esclarecido, incluso aseguraron: “caiga quien caiga” (Fidel Herrera).

La memoria de quien fuera hombre poderoso en la región a casi tres años de su deceso se ha desvanecido en el olvido, incluso entre integrantes del propio medio de comunicación, que fueron quienes más enérgicamente hicieron públicas exigencias de justicia.

“En Veracruz no habrá Impunidad para nadie”.
Fidel Herrera (Gobernador del estado de Veracruz)

“A Raúl Gibb no se le puede revivir, pero se puede evitar que esto no se siga dando en el estado”.
Yunes Landa (Subsecretario de Gobierno de Veracruz)

“Habrá resultados positivos pero por secrecía no puedo mencionar las diversas líneas de Investigación que se realizan”.
Emeterio López Márquez (Procurador de Justicia del estado)

“Nunca nadie se había atrevido en Veracruz a atentar contra las instituciones”.
Fidel Herrera (Gobernador veracruzano)

“Decir que los homicidas huyeron por mar es echarle tierra al asunto”.
Abel Andrade (Entonces Jefe de Redacción de “La Opinión”)

“No ha fallado la seguridad pública”.
Rigoberto Rivera Hernández (Entonces Secretario de Seguridad Pública del estado de Veracruz)

En el primer aniversario del asesinato del propietario del diario "La Opinión" de Poza Rica hasta se efectuó una marcha y una misa pública frente a la casa editora del diario
(Foto: Jorge Huerta E.)

“No se tiene ninguna pista, sólo elucubraciones”.
Reinaldo Escobar (Secretario de Gobierno de Veracruz)

“El crimen de Raúl Gibb será esclarecido”.
Fidel Herrera (Gobernador del estado)

"Nadie Ganaría y Todos los Mexicanos perderíamos si alguna vez los medios de comunicación guardaran silencio”.
Vicente Fox (entonces presidente de la República)

“Hay muchas líneas de investigación”.
Emeterio López Márquez (Procurador estatal)

Estas y otras han sido algunas de las frases y encabezados de los medios de comunicación de las declaraciones de los involucrados en el esclarecimiento, exigencia y derecho a la información del crimen que conmovió no sólo a la región norte del estado sino a todo el territorio veracruzano.

En abril de 2006, cuando se cumplió el primer aniversario de desafortunado suceso, unas 800 personas marcharon por el boulevard Adolfo Ruiz Cortines partiendo del monumento a los “Periodistas Caídos” para exigir, en silencio, se hiciera justicia del artero asesinato de quien fuera el director del diario más influyente en la región norte.

Posterior a eso nada...

UN POCO DE HISTORIA

La noche del día 8 de abril de 2005, el propietario del Diario “La opinión” de Poza Rica se dirigía a su domicilio ubicado en la carretera a Santa Águeda, en la entrada por la colonia Halliburton, en el municipio de Papantla, alrededor de las 10 de la noche.

Las autoridades suponen que una persona cercana a la familia lo detuvo en el camino, pues el cristal de la ventanilla del chofer de la camioneta Ford Lobo en la que circulaba, se encontraba abajo al momento de recibir el impacto de las balas.

Portezuela de la camioneta que conducía Raúl Gibb al ser ultimado por desconocidos. Imagen tomada en los separos de la policía Intermunicipal Poza Rica- Tihuatlán- Coatzintla
(Foto: Jorge Huerta E.)

Los proyectiles se alojaron en distintas partes del cuerpo, particularmente en la cara, a consecuencia de la cercanía de los disparos el cuerpo yacía boca abajo, recargado al costado derecho del asiento.

Al siguiente día, sábado 9 de abril, el gobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán acudió a una reunión de emergencia con integrantes de las instituciones policíacas y de impartición de justicia del estado de Veracruz.

Por espacio de 40 minutos el gobernador Fidel Herrera dialogó con la familia del finado, en la funeraria de la sección 30 y acordó que se llevaran los restos a incinerar al puerto de Veracruz, justo antes de pedir, vía telefónica, la ayuda de la PGR para que atrajeran el caso, ya que se consideraba un delito del orden federal.

Emeterio López Márquez quien hasta entonces era Procurador Interino de Justicia del estado dijo que existían muchas líneas de investigación de las cuales no harían públicas por cuestiones de secrecía, sin embargo a casi tres años después no se ha informado a los veracruzanos de los avances ó resultados de las investigaciones.

El 8 de abril de 2006 se efectuó una marcha silenciosa que culminó con una misa en la vía pública, al parecer fue la última convocatoria masiva de quienes presuntamente exigen el esclarecimiento del asesinato y la evasión de la justicia del o los responsables.

Declaraciones contradictorias, investigaciones sin resultados y eso sí, miles de especulaciones al respecto. Es la tónica en el estado donde se habla mucho y se actúa menos. Mucho ruido y pocas nueces, según el dicho.

La agresión a quienes ejercen en los medios de comunicación, sean dueños, reporteros o directivos se ha convertido en una constante en este país sacudido, donde la democracia y justicia deben seguir esperando en la antesala de la desesperanza de los ciudadanos. ¿Quién gana y quien pierde? (Enero/08)

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