BELLEZA LLEVADA AL EXTREMO

Bodyfest

Por Livia Díaz

Si Usted pensó en un “Festival de Cuerpos” como algo literalmente anormal, debiera considerarlo algo tan común como cotidiano. Los organizadores de este tipo de evento no solo han llevado en cuenta la moda, el orden del día, el uso cotidiano de estas técnicas de embellecimiento, sino que aún más allá de eso, quisieron simplemente darle al concepto una imagen y márgenes de orientación para los iniciales, porque los “iniciados” ya hacen lo propio.

Se trata de un arte personal. Que no nueva ni novedosa. Los más aferrados mexicanos dicen que data desde la época prehispánica, y si bien hoy en día nos espante inclusive, ver a un joven con la cara llena de aretes o “piercing”, hubo tiempos en que los jóvenes, aztecas, mayas y olmecas, se ponían espinas de maguey, dientes de animales, espinas de arbustos, garras de aves y otros objetos, entre, bajo y sobre la piel. Además de colgarse de alguna parte del cuerpo.

Los lugares del cuerpo que son utilizados para el embellecimiento con estas prácticas “son todos los que así sean deseados”. Roberto Rea explicó en una plática que los Sioux, indios norteamericanos, practicaban técnicas de suspensión en las que los jóvenes eran iniciados como hombres, práctica que después fue prohibida por los ingleses por considerarla “salvaje”.

Fabián Cortés, organizador de este “Body Fest”, o festival de cuerpos realizado en “Rockotitlán”, este fin de semana en la ciudad de México, dijo que la transformación corporal actual no es un movimiento, ni una moda, ni tampoco una protesta social. No se identifica con una música o ritmo en particular, “por ejemplo yo puse para amenizar música electrónica que a todos les gusta ahora, y no rock como es mi propio gusto”.

Señaló que la transformación del cuerpo tiene por objeto en reducidas palabras: “la belleza”. Sobre el invitado especial de este evento Lucas Zpira, dijo que ha de observarse con cuidado lo que se comenta de unos y otros que practican la transformación del cuerpo porque “ellos –dijo refiriéndose a Zpira y a Satoni, uno artista la otra expositora- no comen carne, tienen una vida de calidad, sin grasas con dietas especiales y naturistas, no beben alcohol, ni usan drogas. Su característica es espiritual”.

Para otros es un rito. Uno de los presentes en la charla de Roberto Rea, expresó que para los mexicanos que practican y realizan suspensión en el “Ritual del Sol”, la preparación es exhaustiva, tanto espiritual como física, sin alcohol, con dieta y con otros cuidados en su persona.

“Ricardo”, especialista en fabricación de joyería de acero quirúrgico, dijo que se dedica a la producción de “body piercing” -en español “aretes”- de acrílico también para perforadores, hace 10 años “con la idea de que los jóvenes y adultos que usen este material tengan a mano un producto de buena calidad, que no usen cualquier cosas”. Explicó que desde jovencito -12 años- le dio por los tatuajes, por colocarse argollas y aretes, que en este tiempo son más comunes, pero entonces “era algo casi clandestino, maligno y propio de delincuentes”.

Sobre lo mismo abundó -¿Cómo nos dicen? ¡Como sea! Nos dicen delincuentes. La diferencia si se quiere ver así con la “mara”, o con los “cholos”, es que ellos llevan una protesta social. Aquí nosotros, no. Para los mexicanos es simplemente es mantener una cultura que nos viene desde los aztecas, y los mayas.

Todos coincidieron en que el colocarse cosas en el cuerpo no tenía ni tiene la intención de pasar un mensaje a terceras personas, sino un propósito personal. Para Bernardo Raschl, tatuador profesional austriaco del “Estudio Panzon’s” de la ciudad de México la gente común “piensan que es una perversión. Los practicantes algunos lo toman como superación del dolor, “freek” o espantoso, pero simplemente es un adorno del cuerpo”. Dijo que hay personas que se gastan miles de pesos en esto. Para él es un modo de vida. Un arte cultural y “no es mucho más que imágenes en el cuerpo”. Dijo que está en México porque le gusta mucho conocer lugares, el idioma, y que el trabajo más valioso para el tatuador es por extensión “el máximo es una espalda completa”. “Es lo más chingón para el tatuador”.


Mientras esto explicaba Bernardo, en un saloncito adyacente Lucas Zpira tatuaba la pierna de una persona que permanecía de pie. A su alrededor estabámos unas doce personas observando. Los espectadores -que evidentemente practican este embellecimiento personal- vestían casi en todo su cuerpo ropa de color negro, algunos usaban rastas, skin head, o eran punk. Fabián Cortés explicó las características de algunas personas en su forma de vestir, es que están influenciadas por el Punk, muy ligado con la música; en otros casos el “Io” – ó la unión de punk y skin head- muy ligado con la música, pero que finalmente es “secundario”, según explicó “cuando se trata de esta forma de andar” conocida actualmente como “Belleza al extremo”.

En tanto que Satori, explicó tiene un tipo de vestuario y apariencia “Foco”, que es una cultura diferente donde “todo tiene que ver pero no se juntan”, los usos de los materiales con la forma de vivir. Esta apariencia tiene que ver con el sadomasoquismo el “freek show”, ó “Fenómenos”. Es tan amplio –dijo- como la pintura, es definitivamente un arte personal. En este escenario, fue interesante que pudieran exponer cada uno su arte. Y fue evidente, por que al ver y estar en los diferentes ámbitos del Body Fest, observar a cada una de las personas era ilimitado. Aunque la vista aún no se acostumbra a meterse en asuntos ajenos, Fabián explicó que hay combinaciones como quien usa rastas, influenciado por la música regae, y una vestimenta de dark (oscuro).

La gente que usa estos atuendos y se modifica el cuerpo con estos procesos oscila entre los 20 y los 30 años. Roberto Rea recalcó en que la gente que quiere hacerlo debe saber que tiene que llevar una forma de vida personal sana, sin excesos, cuidándose y sin emplear materiales corrientes o no autorizados. Tampoco debe intentar hacer suspensiones solo, sin guía cada cosa tiene su explicación y uso técnico. Fabián agregó a esto que la característica del artista del cuerpo es que estudia, investiga, se educa leyendo libros de anatomía, cirugía, biología y que asiste a conferencias y seminarios donde aprender a hacer las cosas correctamente.

Algunas técnicas actuales de modificación del cuerpo son las escarificaciones “Tiene sentido porque quién la usa gusta de la cultura del tatuaje yo lo admiro” dijo Fabián al explicar que “queloide”, o “brindis” se lleva a cabo con ideas propias, al “marcar” el cuerpo con bisturí o con quemadura “como se marca una res”.

Roberto dijo que también existen las piercing para “labre” en la barbilla; pezonera, para los pezones puede ser una varilla o un objeto de joyería adornado con diversas formas; tubos para atravesar como “banana” en ombligo y pezón; “Barbel” para la lengua; aguja para coser mejilla (entra por un lado y sale por el otro de la cara).

Mientras a Roberto le satisface ofrecerle a las personas un arete de buena calidad –que generalmente es importado de España- a Bernardo hacer una obra de arte en la piel de una persona, a Fabián que se reunieran en este escenario los que practican la transformación corporal, y a Roberto Rea y Satori mostrar en un escenario donde estén personas que se dedican a esto a ver la suspensión y otras técnicas.

En la charla con video cámara se expuso el proceso de aplicar los ganchos para la suspensión. Usaban ganchos denominados de soporte de 20 kilogramos de diámetro, de circunferencia de 10 a 15 “garch”, sobre la espalda de un par de hombres -uno con una máscara negra llena de púas, que explicaron- realizarían una suspensión.

Algunos de los presentes se manifestaron molestos por la exhibición “en un show de estos actos” que dicho sea de paso, la mayoría hace en privado, en ritos para algunos de tipo espiritual, y para otros es una forma de superar el dolor, de llegar a un éxtasis o para sentir otras sensaciones. En tanto Zpira seguía midiendo y “dibujando” sobre la piel de la pierna de un hombre moreno un tatuaje especial, porque era observado y seguido de cerca con mucha curiosidad y respeto por al menos 20 personas.

El mensaje de todos los entrevistados fue que se haga y practique con higiene y buena orientación y que se considere que son cambios permanentes, para alcanzar una belleza que no es rutina porque como agregó Bernardo a veces hay personas para las que se convierte en una especie de droga “una vez que se hacen un tatuaje quieren otro… y otro…”

En tanto que Fabián, estimó que fue apropiado que la Legislatura modificara la Ley, en este sentido para además de conseguir un marco jurídico para la actividad de modelado del cuerpo, se obligue a la responsabilidad en todos los sentidos que implica.

(marzo 2005)

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